martes, 26 de julio de 2011

LATIDOS 19A FOTO

Había días que nos desesperábamos y me dedicaba
a subir y bajar por las escaleras en busca de alguna imagen.
Entre planta y planta, me sentaba para descansar (20 plantas)
e intentar robar ese momento que buscaba.
El que la sigue la consigue.

Nunca he estado tan delgado en toda mi vida.

EL CIELO EN LA VENTANA

A finales de enero el día empieza a crecer
muy lentamente. El atardecer ha abandonado el luto
y tiene nuevos tintes azul oscuro.
Desde las ventanas se puede observar
las yemas de los almendros y algunas flores tímidas
que no tardarán en despuntar.
El los campos próximos crecen la buenas
alcachofas de temporada y alguna que
otra mimosa le pone al paisaje un amarillo chillón.
Nosotros también hemos salido del frío
y la oscuridad. Buscamos abrigo en las ventanas
más soleadas y en los amigos mas fieles.
Algunos viejos poemas de Machado
también nos reconfortan:
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

LATIDOS 18A FOTO

Sin duda esta fue una de las partes
mas duras de cubrir, la U.C.I y la U.V.I.
Después de intentarlo varias veces
durante varios días y con la supervisión de un médico
al cual le tuve enseñar todas y cada una de las
fotos que hacía, pude hacer una decena de imágenes,
pero yo ya la tenía en mente.

TIEMPO MUERTO

Me ha costado Dios y ayuda entrar
en esta unidad de Cuidados Intensivos
con horario y acceso restringido.
No entiendo el coraje de los
que conviven a diario con el dolor.
Los cirujanos aseguran que la evolución es favorable,
pero no hay que bajar la guardia.
Todas estas máquinas y sus pitidos constantes
señalan que la vida sigue su curso
en este limbo postoperatorio.
La comida se enfría en una bandeja tapada
de azul en la más absoluta indiferencia.
Balbucea cosas inconexas que prefiero no interpretar.
Me aseguro de que nada de lo que aquí
suceda deje rastro en su memoria.

LATIDOS 17A FOTO

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE

Algunas intervenciones están llegando a su fin.
La familias esperan ansiosas oír sus nombres,
respirar aliviadas, dejarse llevar por la histeria
del llanto y la risa.
Alguien ha visto salir una camilla
con demasiados tubos adosados y
no ha podido resistir la tensión.
Ruedan por el suelo lo bocadillos,
las latas de zumo, el abrigo y los
zapatos de tacón en un mismo amasijo.
El cirujano resume en breves palabras
lo ocurrido mientras las caras de perplejidad
de su alrededor asienten, mas preocupadas
en el fondo por taparlo para que no
coja frío. Nuestras esperanzas están
puestas en la concisión de sus explicaciones.
Como dicen los franceses:
pas de nouvelles, nonnes nouvelles.


LATIDOS 16A FOTO

VÍA LIBRE

Algunas arterias se han llenado de obstáculos
que el flujo sanguíneo es incapaz de sortear.
El corazón ha intentado por todos los medios
seguir bombeando, pero, al final, se ha rendido.
La sacudida de un corazón aprisionado es
como un agudo quejío, tanto más doloroso
cuanto mas profundo.
Urgen nuevas vías, despejar los caminos,
abrirse paso entre la maraña de rios
invisibles, establecer delicados puentes,
unir sutiles veredas con quebradizos hilos.
Todas las manos se mueven al compás.
Uno, dos, tres baypass...
La sombra de la parca acaba de
desvanecerse bajo la potente luz.


lunes, 25 de julio de 2011

LATIDOS 15A FOTO

EL CORAZÓN TIENE RAZONES
QUE LA RAZÓN NO CONOCE

Teresa repetía esta frase de Pascal continuamente.
No está en nuestras manos controlar nada de lo
que nos hace hombres.
Teresa se enamoró y fue feliz.
Supongo que tenía razón,
pero yo prefiero, en este momento
tan poco romántico,
este soneto de Rubén Darío:

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
Y mas la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el
dolor de estar vivo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.



LATIDOS 14A FOTO


EN EL FRAGOR DE LA BATALLA

Esta noche apenas he dormido.
Supongo que no he sido la única.
El día ha empezado con la calma
que precede a la tormenta.
En mi delirio insomne he oído redoble
de tambores, voces de héroes que
se enfundan atuendos extraños,
leen mapas con mensajes indescifrables.
Imagino muchas manos con objetos
metálicos y punzantes que actúan al unísono,
en espontánea y armónica coreografía,
tubos que aspiran fluidos de un rojo intenso,
dedos ensangrentados, miradas clavadas
en un punto fijo, rostros enmascarados,
luces cegadoras, gestos que salvan vidas...
Mi madre quería que yo fuera médico,
pero me faltó el valor.
No sabes cuanto me arrepiento.


Autorretrato 15 segundos antes de entrar en quirófano.

LATIDOS 13A FOTO

Me citaron a las 9 de la mañana para entrar
en quirófano, después de esperar hora y media...,
apareció por las escaleras el cirujano que operó a mi padre.
Se disculpó, esa madrugada estuvo operando de urgencias.

No sabía como iba a reaccionar
una vez dentro de quirófano,
luego, dentro, me entero que
los "ayudantes",no se como llamarles,
hacían apuestas a que no soportaría la operación.
A que se desmaya!, a que hecha las papas!

Fueron tres horas y media las
que estuve dentro del quirófano,
y disfruté como un cochino. Llámame...
Había música, y el cirujano,
pedía a sus "ayudantes" que subieran
el volumen, sonaba, Nitin Sawhney, increíble!
La compenetración entre ellos era asombrosa,
eran, y son un equipo, no puede ser de otra manera.
Hay una vida en sus manos.
Gracias a ese equipo, vi lo que vi
y fue impresionante.


CINEMA PARADISO

Han pasado 5 eternas horas
y ya no nos quedan temas de conversación.
Miramos al techo, suspiramos, preguntamos
cosas tontas, a veces imaginamos, no sin espanto,
qué estará pasando allí adentro.
¿Que ocurrirá cuando el corazón deje de latir?
Dicen que una poderosa máquina
se pondrá en su lugar y empujará la sangre
en todas las direcciones.
Me aferro al avance imparable de la medicina,
pero yo sólo quiero saber que se siente.
¿Que se sueña sobre la mesa de operaciones?
¿Cual es la última palabra que se pronuncia?
¿Que dicen sus ojos antes de cerrarse?
No puedo dejar de tararear esa
canción que tanto te gusta:

"Se tu fossi nel mio cuore per un giorno
protesti avere un idea di cio che sento io."

Creo que le regalaré la
película para su cumpleaños.


LATIDOS 12A FOTO

EN TUS MANOS ESTOY

A la hora concertada se han abierto

las puertas de esta sala de máquinas.

Hemos dejado impresos en su cara algunos

últimos besos temblorosos y alguien que

todavía sabe ha empezado a rezar.

A la hora concertada, Morfeo espera al

otro lado para que puedan abrirse

las entretelas de lo invisible.

Todo está preparado con precisión milimétrica:

el instrumental sobre las mesas enfundadas de verde,

las luces, los guantes, las mascarillas, las dosis

de estas y otras substancias. Los ojos verde lima

de nuestro cirujano se han vuelto más penetrantes

que nunca, su perfil más helénico, su voz más acompasada.

Dirige, ordena, ejecuta y decide en esta función

que marcará el resto de nuestras vidas.

No encuentro consuelo, no he sido educada en la resignación.

Alguien que conoce el sufrimiento

me habla desde el otro lado del pasillo: está en buenas manos.



LATIDOS 11A FOTO

AMIGOS PARA SIEMPRE

Los amigos que no se veían empiezan a llegar

desde todas partes, las familias lejanas se han

vuelto próximas, las que se rompieron parece

que conservan algún viejo lazo que les une,

muy a su pesar.

No se sabe cómo se ha corrido la voz, pero

ahí están todos, más viejos y más gordos,

con bolsas de cansancio en los ojos,

sentados en sus sillas de plástico con

termos de café calentitos y bolsas de pastas del pueblo.

Todos tienen heridas de guerra, han pisado quirófanos,

se han caído de andamios, se han roto caderas,

han probado toda clase de prótesis, por no hablar

de unas analíticas que les van a llevar

al otro barrio en menos que ya.

Pero ahí están todos.

Y no piensan moverse de aquí hasta que

se abra esta puerta metálica donde hace mucho frío.

Al menos el café está caliente y las magdalenas

están blanditas, como en los viejos tiempos.



LATIDOS 10A FOTO

LOS ABRAZOS ROTOS

Me gusta el título de esta película.

Nadie debería vivir sin abrazos.

Me gusta la gente que se abraza,

me gustan las palmadas estruendosas

de los amigotes que se reencuentran,

los abrazos asfixiantes de las tías del pueblo,

los abrazos de los ganadores que lloran en los brazos de otro,

los abrazos temblorosos de los ancianos,

los abrazos pequeñitos de los bebés,

los abrazos de los niños que buscan

consuelo en medio de la noche…

Esteban está acostumbrado a abrazar.

El pecho de cada paciente será un lugar muy frágil

en el que la sacudida de un poco de tos puede ser

muy dolorosa, por eso envuelve con sus brazos

a cada uno de ellos y les enseña a resistir la embestida.

Nunca es tarde para aprender las lecciones más básicas,

¿verdad papá?.


domingo, 24 de julio de 2011

LATIDOS 9A FOTO

PARTIR DE CERO

En los días previos a la intervención

se desaprenden muchas cosas.

Las creencias más sólidas pueden tener los pies de barro.

Nada es inmutable, ni eterno, ni, probablemente, necesario.

Excepto el aire que respiras.

El fisioterapeuta enseña a los pacientes que el corazón

dolorido necesitará su tiempo.

Todo lo demás es superfluo y deberá esperar…. o

desaparecer para siempre. Excepto el aire que respiras.

Me gusta ver a mi padre imitando su boquita de pitiminí.

Debería hacerle una foto.




LATIDOS 8A FOTO

PALABRA DE DIOS

Algunos de nuestros vecinos leen el Corán en silencio,

humildemente, arrodillados en el suelo. Parecen sentirse

reconfortados con las palabras del profeta. Otros llevan

medallas de vírgenes a las que besan con devoción cuando

nombran a sus hijos o a sus maridos. Admiro profundamente

a todo el que se siente infinitamente pequeño por una vez

en su vida. Pido a Dios que me devuelva la fe y le prometo

que mi hijo hará la comunión vestido de almirante.

Nosotros, en cambio, sólo tenemos este libro

sin parábolas, ni versículos, ni prometedores reinos de otro mundo.

Y a Esteban, nuestro fisioterapeuta, que explica

una vez más qué sentirá el paciente, cuáles serán

sus miedos, el alcance de su dolor.

Hay algo de Mesías en su media melena y su barba

despeinada o, simplemente, yo he perdido la

chaveta antes de reencontrar la fe.


LATIDOS 7A FOTO

ÚNICA DIRECCIÓN

Empieza la cuenta atrás. No hay otra salida.
El diagnóstico es claro como este día de enero
en el que el viento lo traslada todo a su antojo.
El cirujano tiene los ojos verde lima, perfil de
estatua griega y un hablar pausado: el día 13 de enero,
martes, a las 8 de la mañana, entrará en el quirófano
y se le realizará un triple bypass.
No hago otra cosa que mirar sus manos.
Se presta a responder nuestras dudas,
pero no acierto a enhebrar una frase.
No hay peor silencio que el que deja tras
de si una mala noticia. Me pongo a mirar
lo mismo por la misma ventana porque no
quiero saber quién ha roto a llorar primero.

LATIDOS 6A FOTO

Esta foto la hice en los servicios y esto,
es exactamente lo que pone en la puerta:

"HOY ES EL CUMPLE DE MI PADRE
ESTA AQUI INGRESADO, CASI SE
MUERE TE QUIERO PAPA"


CONFESIONARIO

Desde hace una semana vivimos en la cuarta planta,

tenemos vecinos y amigos nuevos con los

que compartimos las cosas más íntimas, como

si nunca hubiéramos abierto nuestro corazón a nadie.

Se forman corrillos en los rellanos de las escaleras,

tertulias en bata de guatiné junto

a la máquina del café, en los lavabos…

La vida empuja por abrirse paso en este

último día de Navidad, empuja con tanta fuerza

que incluso han llegado los Reyes Magos

y han traído regalos para la yaya María y para

la yaya Paquita, las mujeres de Antonio y de Cristóbal.

Se oyen muchos besitos por los pasillos que se han

convertido en un paseo improvisado

para los cochecitos de muñecas.

La pequeña Sara quiere que su abuelo se quite

el pijama y se vaya a casa, el nieto de Antonio

ha inundado la habitación de dibujos y las

enfermeras han de tomar la tensión

sorteando montañas de rotuladores.

¡Nos hemos saltado la norma del silencio!

Y cuando no podemos hablar,

lo escribimos en las paredes y las puertas.


LATIDOS 5A FOTO

NUEVA DIMENSIÓN

Hago las llamadas pertinentes, reviso inutilmente

los quehaceres de mi agenda,

escribo mensajes con la parsimonia de un reo

resignado, borro de mi teléfono

las últimas felicitaciones con los

mejores deseos para este nuevo año,

estampo el móvil contra la pared.

Se han ido todos los que mañana

deberán ganarse el pan con el sudor de su

frente y me he quedado sola en esta

sala inhóspita donde sólo se mueve un reloj.

Me falta el aire.

Con las prisas he olvidado el inhalador.

Una enfermera ha oído

el silbido de mis pulmones y me regala

una cajita que abre mis bronquios.

Abro la puerta del box

número 13 con sigilo y veo sus zapatos

con los dos calcetines arrugados

dormitando en su interior.

Salgo en busca del cuarto café y unas

patatas con mucha sal. ¡A la mierda el régimen!



sábado, 23 de julio de 2011

LATIDOS 4A FOTO

12 SEGUNDOS DE OSCURIDAD

La canción de Drexler me martillea la cabeza,

o tal vez son las puertas de los ascensores,

los capuchinos de mierda, los teléfonos con politonos,

las idas y venidas de las placas, los electros y las analíticas.

Han pasado 10 horas y yo ya no soy yo, él ya no es él,

estas no son mis paredes,

voy a tientas como una sonámbula

que quiere despertar de su pesadilla.

Sigo los pasos de los médicos,

espío a las enfermeras, las acribillo,

les suplico hasta desquiciarlas.

Cuento los minutos que la gente aguanta de pie como

una especie de maratón de resistencia

absurda que se me acaba de ocurrir.

Una señora muy amable nos ha regalado

una buena conversación

a las 5 de la mañana.

Es el mejor regalo de este día extraño

en el que, sintiéndolo mucho, me derrumbo.



LATIDOS 3A FOTO


KILÓMETRO CERO

Nuestro comité de bienvenida sigue al pie de la letra un

protocolo de urgencias en el que no faltan sirenas,

luces de colores y gente vestida para la ocasión.

A nuestro alrededor se farfullan cosas ininteligibles,

como, si de pronto, se hubiera roto

la comunicación con el exterior.

El público asistente no parece estar interesado

en esta escena mil veces repetida.

Detrás de una cortina alguien gime,

otros deambulan solos

por entre las sillas de metal y los cancerberos

uniformados de marrón y amarillo,

los más ancianos penden del hilo de su

botella de oxígeno con la mirada hueca.

Tal vez sea este largo pasillo el último río que nos lleve…

En medio del espanto, una mano se posa sobre

otra mano y el cielo se abre.

Nos llevan al Nivel 2 con una nueva identidad

y una dosis de moderada esperanza:

varón, 64 años, dolor torácico intenso

con irradiación hacia el brazo izquierdo….


viernes, 22 de julio de 2011

LATIDOS 2A FOTO


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ABOUT DE SOUFFLE


La mano en el pecho señala la dirección del dolor, pero

esta ambulancia ya lo sabe, porque ha visto muchos

corazones con prisa. El día languidece y se callan los

últimos matasuegras dejando en la cuneta algunos nichos

más. Uno se percata en ese momento que la tragedia se

acrecienta cuanto más forzosa es la alegría del momento.

La noche en el hospital se avecina muy dura. Hay trajín de

batas y camas que se hacen y se deshacen sin parar, camillas

al galope, sillas que vuelan con escafandras de oxígeno

para pasajeros sin aliento,solitarios que cayeron botella

en mano en mitad de la nada y ahora duermen su coma

etílico como títeres sin hilos. Y, por supuesto, mentiras

piadosas para ahuyentar el pánico: Tranquilo, papa, me

han dicho que enseguida llega el cardiólogo de urgencias.